Mantener una buena higiene bucal no solo sirve para evitar caries y el deterioro dental; es fundamental para nuestra salud en general. El estado de nuestra salud bucal puede dar pistas sobre posibles problemas subyacentes en otras partes de nuestro cuerpo.
Por otro lado, una mala salud bucal puede contribuir a la aparición de enfermedades sistémicas graves. Diversos estudios han demostrado que el 90 % de todas las enfermedades sistémicas presentan signos y síntomas bucales. El artículo de hoy aborda la correlación entre la salud bucal y la salud general.
La puerta de entrada a tu cuerpo
Nuestra boca alberga miles de millones de bacterias, tanto buenas como malas. Mientras que las bacterias buenas favorecen la salud bucal, las bacterias dañinas pueden causar infecciones como la caries y las enfermedades periodontales.
Cuando se altera el delicado equilibrio entre las bacterias buenas y las malas, pueden surgir infecciones bucales que pongan en riesgo las respuestas inmunitarias del cuerpo.
Esta bacteria entra al torrente sanguíneo a través del tejido gingival lesionado, lo que permite que las infecciones se propaguen desde la boca a otras partes del cuerpo.
Salud bucal y enfermedades sistémicas
En 2012, la Academia Estadounidense de Periodoncia (AAP) y la Federación Europea de Periodoncia (EFP) llevaron a cabo estudios en los que participaron más de 70 investigadores destacados con el fin de determinar la correlación entre la periodontitis y las enfermedades cardíacas, la diabetes y los efectos secundarios del embarazo.
Descubrieron que, efectivamente, esa correlación existe. Desde entonces, se han publicado más de 700 estudios que relacionan la salud bucal con afecciones sistémicas.
El impacto de una mala salud bucal
Estas son las posibles problemas de salud que están relacionados con la salud bucal:
- Enfermedades cardíacas
- Endocarditis (infección del tejido cardíaco)
- Embarazo/Parto prematuro
- Diabetes
- Neumonía
- VIH o SIDA
- Enfermedad de Alzheimer
- Osteoporosis
El embarazo y la salud bucal
La enfermedad de las encías y la gingivitis están relacionadas con el parto prematuro, los bebés con bajo peso al nacer y la preeclampsia. Las mujeres embarazadas con mala higiene bucal presentan niveles más altos de bacterias bucales que provocan un aumento de la inflamación y estimulan las hormonas del parto.
Por lo tanto, recomendamos acudir al dentista y mantener buenos hábitos de higiene bucal durante todo el embarazo.
Cuidado bucal preventivo y bienestar general

Para cuidar tu salud bucal, practica una buena higiene bucal todos los días. Aquí tienes algunos consejos para mantener una boca limpia y saludable:
- Cepíllate los dientes dos veces al día con un cepillo de buena calidad y pasta dental con flúor.
- Usa hilo dental todos los días.
- Usa enjuague bucal después de cepillarte los dientes y usar hilo dental.
- Limita el consumo de alimentos y bebidas azucarados.
- Cambia tu cepillo cada 3 o 4 meses o cuando las cerdas estén desgastadas.
- Acude al dentista para realizarte revisiones y limpiezas periódicas.
- Evita fumar.
El papel de la alimentación en la salud bucal y general
- Proteína: Es beneficiosa para la reparación de los huesos, las encías y los tejidos. Algunos estudios sugieren que una mayor ingesta de proteínas podría mejorar la salud musculoesquelética y de las encías.
- Vitamina A: Es esencial para el mantenimiento de los tejidos epiteliales (tejido de la superficie externa) y el crecimiento de las glándulas salivales.
- Vitamina C: Es necesaria para la producción de células formadoras de colágeno (fibroblastos), osteoblastos (células formadoras de hueso) y odontoblastos.
- Vitamina D: Ayuda a mantener la salud de las encías y los huesos. Una ingesta adecuada de vitamina D ha demostrado reducir la inflamación y acelerar la cicatrización de las heridas.
- Calcio y fosfato: Dado que el esmalte de nuestros dientes está compuesto en un 96 % por iones de calcio y fosfato, nuestros dientes necesitan un suministro constante de ambos.
Las deficiencias de vitamina A y C pueden aumentar el riesgo de cánceres orales, gingivitis y debilitamiento del esmalte dental. Las deficiencias de hierro, ácido fólico y vitamina B12 pueden provocar hinchazón de la lengua, atrofia papilar y ulceraciones superficiales. Si tu dieta carece de vitamina D y calcio, corres el riesgo de desarrollar hipoplasia del esmalte y debilitamiento del esmalte.
Conclusión
Una mala salud bucal provoca directamente infecciones e inflamación que pueden contribuir a la aparición de enfermedades cardiovasculares, complicaciones de la diabetes y otras afecciones.
Como medida preventiva, los hábitos sencillos de higiene bucal diarios, una alimentación saludable y la atención profesional periódica ofrecen importantes beneficios preventivos. Protege tu salud bucal y tu salud general cuidando adecuadamente tus dientes y encías. Consulta a tu dentista de familia en Monroe, Carolina del Norte, para proteger tus dientes y tu salud bucal.



