Los implantes dentales son postes que se colocan quirúrgicamente en el hueso maxilar para permitir que el cirujano fije dientes de reemplazo en su encía. Funcionan tal como lo haría la raíz del diente, sosteniendo las nuevas piezas dentales en su lugar. Estos dientes de reemplazo son firmes y no requieren que se los retire como las dentaduras postizas. Los implantes también son más higiénicos, ya que no tienen un diente natural por debajo como ocurre con los puentes.

En teoría, cualquier persona que haya perdido dientes es un candidato potencial para los implantes. Sin embargo, existen circunstancias que pueden descalificar a algunas personas para este procedimiento.
El candidato ideal para un implante dental cuenta con:

1. Encías sanas
Los implantes se colocarán a través de la encía. Es fundamental que la encía esté sana para permitir que el cirujano posicione adecuadamente los implantes.

2. Densidad ósea adecuada
El candidato debe tener una estructura ósea firme en el maxilar para dar soporte a los implantes. Si la formación ósea no es lo suficientemente fuerte, las nuevas piezas dentales no podrán soportar la presión de la masticación y el movimiento mandibular, por lo que el procedimiento no tendrá éxito.

3. Compromiso con una rutina de higiene oral saludable
Los implantes dentales son como los dientes naturales y requieren de una correcta higiene bucal. Para que sus implantes le duren mucho tiempo, debe cuidarlos tal como lo haría con sus dientes naturales. Si fuma, es necesario que esté dispuesto a dejar el hábito, al menos hasta que concluya el proceso del implante. Un cuidado dental dedicado, tal como lo indica nuestro dentista en Monroe, requiere cepillarse y usar hilo dental dos veces al día, así como visitar al dentista con regularidad.

Existe un grupo de personas que, en principio, no califican para los implantes. Entre ellos se encuentran:

  • Personas con diabetes: no suelen calificar debido a que su proceso de cicatrización y recuperación es más lento.
    • Personas bajo tratamientos médicos que requieren el uso de medicamentos bifosfonatos
    • Jóvenes cuyos huesos maxilares aún están en etapa de crecimiento

 

El proceso del implante toma entre cuatro y doce meses, dependiendo de la cantidad de dientes que necesite reemplazar. El éxito de este tratamiento depende en gran medida del compromiso del paciente.

Una sonrisa ilumina a quienes la reciben. Tal vez sienta timidez de mostrar su sonrisa al mundo, pero no hay problema dental que nuestro altamente calificado dentista en Monroe no pueda solucionar. ¡Visítenos y permítanos devolverle esa hermosa sonrisa!