Cuando los niños son pequeños y dependen de sus padres para transportarse, visitar al dentista pediátrico suele ser una tarea más sencilla. Aunque aún puedan presentarse quejas y llantos, los niños no tienen la posibilidad de faltar a sus citas. Sin embargo, con el paso del tiempo, los padres podrían tener que buscar métodos creativos para motivar a sus jóvenes a acudir al consultorio dental local.
Hable sobre los riesgos
Parte del problema radica en que muchos adolescentes no comprenden la importancia de una higiene dental adecuada. Es posible que piensen que no tienen de qué preocuparse hasta que sean mayores. Los padres pueden compartir sus propios errores al no haber cuidado sus dientes a lo largo de su vida, o tal vez deseen mostrarles información que hayan encontrado en línea sobre los riesgos de evitar las visitas al consultorio dental. No se debe ver este método como una táctica para asustarlos, sino como una manera de informar a sus hijos sobre las posibles consecuencias.
Establezca consecuencias
Los padres pueden enterarse fácilmente si sus hijos menores de 18 años faltaron a sus citas con el dentista pediátrico. Establecer una consecuencia por no asistir a una cita dental puede parecer algo extremo, pero hacerlo enfatizará lo importante que es cuidar la salud bucal. Por ejemplo, los jóvenes que falten a sus citas podrían quedarse sin celular durante una semana o no poder asistir a esa gran fiesta el fin de semana. Es muy probable que los adolescentes pronto se den cuenta de que la consecuencia es peor que ir al dentista.
Considere ofrecer recompensas
Aunque los adolescentes no deberían necesitar recompensas por cuidar de su salud —ya que una higiene óptima es un beneficio en sí misma—, los padres podrían necesitar recurrir a un pequeño incentivo, al menos al principio. Quizás los padres puedan ofrecer un aumento en la mesada a los jóvenes que asistan a todas sus citas durante un año, o tal vez empezar a hablar sobre la compra de un auto una vez que hayan demostrado ser adultos jóvenes responsables que dan prioridad al cuidado de sus dientes.
La adolescencia está llena de batallas en las que los padres a menudo deben ceder; sin embargo, no deberían rendirse cuando se trata de las visitas dentales. Ir al dentista es una parte fundamental de una vida saludable. Para animar a los adolescentes a acudir al dentista, padres e hijos pueden llamar hoy mismo a nuestro consultorio y programar una cita para venir juntos.



